epígrafe

Jesús es la respuesta
siempre y cuando
la pregunta no sea
cuál es el peso atómico del cadmio.

–Ángel Ortuño.

10 de noviembre de 2010

Despertar 36




Z despierta a las 5:56 de la mañana con el ruido de cristales al romperse. Se queda sentado en la cama sin respirar. Su primer pensamiento es que unos ladrones acaban de irrumpir en su casa y calcula mentalmente si podrá llegar a tomar uno de los palos de golf que están en el otro extremo de la habitación.
Tarda 11 segundos en sentir la sacudida. Está temblando.
Salta de la cama y hace equilibrio sobre un pie y otro mientras trata de ponerse los pantalones.
Mientras se viste, los libros empiezan a saltar de los libreros y la puerta del baño se abre y se cierra.
Z encuentra uno de los tenis debajo de la mesa del comedor y mientras busca el otro, pisa los restos de un frasco de vidrio que cayó desde la alacena.
Maldice mentalmente mientras se dirige cojeando a la puerta del departamento. Baja las escaleras dejando gotitas rojas en cada peldaño.
Para cuando sale a la calle, ha dejado de temblar. Se recarga en la puerta y se desliza hasta quedar sentado en el suelo.
Se quita una esquirla de vidrio de la planta del pie mientras los cables de alta tensión se mecen ligeramente en los postes.
Poco a poco el sol sale desde detrás de los edificios y Z se queda mirando el anuncio espectacular de un restaurante de hotcakes con la leyenda Good morning sunshine.

3 comentarios:

  1. pudo ser peor...

    pero pensandolo bien odiaría despertar por un temblor, les tengo horror

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  2. que renuncie dios

    p. de v.: erections

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  3. Anónimo02:10

    Te amoooo, quieres ser mi novio?

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